El acceso a la vivienda se ha transformado en una de las principales fuentes de preocupación para los hogares en Chile. En esa línea, el último sondeo de opinión realizado por el Instituto de Políticas Públicas de U. Andrés Bello sobre el acceso a la vivienda en Chile, demuestra que solo un 11% de las personas declara tener resuelta su situación habitacional o contar con posibilidades reales de mejora, mientras que el 89% enfrenta distintos niveles de restricción.
El estudio identifica factores económicos y financieros como los principales obstáculos. Un 38,8% de las personas apunta al alto precio de viviendas y arriendos como la principal dificultad, seguido por un 22% que menciona problemas para acceder a crédito hipotecario. Además, un 14% señala que sus ingresos no alcanzan para ahorrar el pie o sostener un arriendo.
Pese a ello, la vivienda en propiedad se mantiene como una aspiración predominante. La mayoría no considera que arrendar sea más conveniente, lo que sugiere que las limitaciones responden principalmente a restricciones económicas más que a cambios culturales. En este contexto, las medidas más valoradas por la ciudadanía apuntan a subsidios, mejores condiciones de financiamiento y mayor oferta de viviendas a precios accesibles.