Investigadores UNAB desarrollan fertilizante que proviene de residuos industriales

Restos de alimentos, lodos residuales, desechos de cultivos agrícolas, estiércol de ganado y una mezcla de microorganismos beneficiosos son algunos de los ingredientes de una efectiva receta para convertir residuos agroindustriales o de empresas sanitarias, en un valioso biofertilizante agrícola de alta calidad.

  • Giovanna Anziani – investigadora del Centro de Biotecnología de Sistemas de U. Andrés Bello- combina la biotecnología con el bokashi, un abono obtenido de una técnica tradicional japonesa del siglo 17, para obtener un fertilizante más efectivo que el compost.

Se trata de una fórmula que utiliza residuos industriales, incluso de lodos residuales generados por empresas sanitarias, para convertirlos en un biofertilizante agrícola de alta calidad.